La ferviente insistencia de algunos medios de comunicación en exigir al gobierno federal la cifra exacta y precisa de las personas enfermas de COVID-19 recuerda el gusto del Quijote por combatir molinos de viento: En ambos casos se trata de un asunto fundamental para la satisfacción del imaginario personal, pero ya con poca utilidad práctica.

Recuerdo que en mis clases de metodología de la investigación, una y otra vez nos insistía el Dr. Suárez-Iñiguez de la importancia de hacer la pregunta correcta, ya que cuestionar del objeto de estudio lo importante y lo sustancial era por si mismo la mitad de la respuesta. Ante la insistencia de saber cuántos casos existen pero no han sido confirmados viene bien lo que el profesor nos decía: “Los sabios no son los que responden con sabiduría, sino aquellos que preguntan sabiamente”. Otras cosas es lo que deberíamos estar preguntando al gobierno y no si hay dos o tres enfermos sin identificar.

Tal como atestiguaron Corea del Sur y Alemania, al inicio de la epidemia conocer la cantidad precisa de enfermos era fundamental para poder aislarlos con la suficiente velocidad y evitar que contagiasen a más personas. Para lograrlo, estos países echaron mano de su muy eficiente sistemas tecnocientíficos que cuentan con una capacidad instalada para realizar hasta 20 mil diagnósticos diarios en el caso del primero y la increíble cantidad de 50 mil pruebas en el caso germano. En comparativa, en México nos tomó 49 días realizar las pruebas equivalentes a la capacidad diaria de Alemania (entre el 28 de febrero y el 17 de abril).

No siendo epidemiólogo no tendré la audacia para pretender aportar al debate teórico respecto a cómo de bueno o malo habría sido testear a cada habitante del país hace dos meses. Para eso que hablen las personas expertas y que nos digan si se puede o no enfrentar una pandemia con estadística en lugar de con censo. Sin embargo, desde mi formación como politólogo y administrador público puedo advertir que más allá de la discusión de los escenarios ideales, al final siempre se gobierna con lo que es posible dada la realidad imperante.

En ese sentido, la situación del país desde antes del inicio de la epidemia es la consecuencia de las decisiones gubernamentales y sociales de los últimos 20 años (incluyendo al propio Obrador).  Aquellas voces que exigen la realización de tantas pruebas como en Alemania deberían recordar que dicha nación ocupa el 4to lugar internacional en generación de publicaciones científicas arbitradas, gracias a que destina el 3.02% de su Producto Interno Bruto (PIB) a investigación. También se debe tener en cuenta que Corea del Sur invierte el increíble 4.55% de su PIB para estar en el 9no lugar en publicaciones especializadas. En cambio, en México gastamos menos del 0.5 del PIB a investigación y ostentamos el lejano lugar 30 en la lista de productores de conocimiento. De tal forma que, más allá de lo que se “debería haber hecho”, la discusión formal es: ¿Cómo hacer en un mes lo que no hicimos en dos décadas?

Desconozco la solución al desafío de hacer suficientes pruebas para calmar el deseo de datos precisos y actualizados. No obstante, tampoco creo que sea necesario, como algunos afirman, tener información perfecta e incontrovertible para tomar decisiones. Desde luego, siempre es deseable utilizar la mejor información posible. Sin embargo, la verdad es que cuando hay que actuar ante un fenómeno dinámico nunca nunca nadie, en ningún lugar, lo hace en condiciones ideales y con conocimiento absoluto de causa.

Además, estando ya en la fase 3 de la epidemia y con una cuarentena declarada a nivel nacional, no veo qué tanta diferencia puede hacer conocer si son 10, 11 o 12 los casos que son asintomáticos o que están recuperándose en casa, porque todas las personas, sanas o enfermas, debemos guardar clausura y tomar las medidas para evitar el contagio cuando sea imprescindible salir al espacio público.

De hecho, contrario a la tesis de que a más pruebas mejores resultados, los países que encabezan la lista de defunciones por COVID19 ejecutan muchos más exámenes de laboratorio que México. Por ejemplo, mientras que nuestra nación realiza apenas 0.4 pruebas por cada 100 mil habitantes, Reino Unido hace 10 e Italia 29.7.

Según el seguimiento de la pandemia que realiza la universidad John Hopkins, México ocupa el lugar 45 de 136 en mortalidad por cada 100 mil habitantes y la posición 22 en número de casos confirmados. En contraste, San Marino está en el lugar 106 por número de pacientes, pero ostenta el triste primer lugar mundial de mortalidad con una lamentable tasa de 121.36 víctimas por cada 100 mil habitantes. Otro ejemplo, España reporta 216,582 casos (30% más que Alemania), pero ocupa el cuarto lugar de mortalidad con 53.72 víctimas fatales por cada 100 mil habitantes (ver tabla).

Ahora bien, según palabras del subsecretario López-Gatell, a principios de abril el número real de pacientes podía estimarse como ocho veces superior al confirmado mediante diagnósticos. Suponiendo que esta relación se mantiene al 3 de mayo, significaría que hay 175,704 pacientes en lugar de 22,088 confirmados. No obstante, independientemente de la cifra real de enfermos, el país sigue velando la muerte de 2,061 personas.

Lo mismo ocurre si multiplicamos el reporte oficial por 10, por 20 o, incluso haciendo caso a los críticos más fervientes, por un factor de 50 para llegar a más de 1 millón de posibles enfermos y ocupar el segundo lugar mundial de enfermos. Lo cierto es que, hoy por hoy, la mortalidad real es de 1.6 por cada 100k habitantes; es decir, el lugar 45 de la lista mundial independientemente de cuántos enfermos leves reconozcamos.

No olvidemos que el objetivo último del sistema sanitario es salvar vidas. Por lo que, llegados al punto actual de dispersión de la epidemia ya no importa tanto el número de enfermos como hace un mes y medio.

En este momento del fenómeno viral, la saturación puntual de las unidades de salud y los complejos mecanismos logísticos que se deberán implementar para distribuir la carga y recursos entre las unidades saturadas y las que aún cuenten con capacidad de atención es lo verdaderamente importante. También lo es el determinar medidas suficientes y realistas para contener el enorme impacto que se avecina. Cualquier otra discusión destinada a demostrar cuán “equivocado” o “mentiroso” es este o aquel funcionario, es sencillamente un molino de viento. Ahora la deliberación pública debe versar sobre cómo salvar y proteger la vida de la población y no centrarse en política facciosa.

 

Anexo:

 

Mortalidad COVID19 (2020-05-03)

#PaísMortalidadCasos confirmadosVíctimas mortales
1San Marino121.3658041
2Bélgica67.98495177765
3Andorra57.1474744
4España53.7221658225100
5Italia47.5120932828710
6Reino Unido42.4218350028205
7Francia36.9716851824763
8Países Bajos29.03404345003
9Irlanda26.5211761286
10Suecia26.21220822669
11Suiza20.69298171762
12Estados Unidos20.29113253966369
13Luxemburgo15.14381292
14Mónaco10.34954
15Portugal9.95251901023
16Canadá9.94579263684
17Alemania8.211649676812
18Dinamarca8.199605475
19Ecuador8.02274641371
20Irán7.53964486156
21Austria6.7415558596
22Panamá4.727090197
23Eslovenia4.55143994
24Turquía4.051243753336
25Estonia4.01169953
26Finlandia3.995176220
27Noruega3.977809211
28Romania3.9612732771
29Macedonia3.94150682
30Perú3.75425341200
31Moldavia3.54052124
32Hungría3.432942335
33Brasil3.23971006761
34Antigua y Barbuda3.12253
35República Dominicana3.077578326
36Islandia2.83179810
37Serbia2.719362189
38Israel2.5816185229
39Barbados2.44817
40Chequia2.317755245
41Bosnia y Herzegovina2.17183972
42Croacia1.88208877
43Polonia1.7513375664
44Lituania1.65140646
45México1.63220882061
46Grecia1.332620143
47Chile1.3218435247
48Montenegro1.293228
49Chipre1.2686415
50Emiratos Árabes Unidos1.2413599119
51Kosovo1.1982322
52Guyana1.16829
53Armenia1.12227333
54Algeria1.094295459
55Albania1.0878931
56Bulgaria1.03159472
57Belarus1.021582897
58Russia0.851240541222
59Latvia0.8387116
60Malta0.834684
61Kuwait0.8461933
62Honduras0.79101076
63Mauritius0.7933210
64Colombia0.657285324
65Ukraine0.6311411279
66Cuba0.58161166
67Bolivia0.58122966
68Trinidad and Tobago0.581168
69Philippines0.578928603
70Argentina0.534681237
71Saudi Arabia0.5225459176
72Bahrain0.5132848
73Uruguay0.4965217
74Korea, South0.4810793250
75Morocco0.484729173
76Slovakia0.44140724
77Qatar0.431487212
78Egypt0.426193415
79New Zealand0.41148720
80Australia0.38679994
81Japan0.3714571474
82Lebanon0.3773325
83Liberia0.3715418
84Tunisia0.36100942
85China0.33839594637
86Malaysia0.336176103
87Indonesia0.3110843831
88Singapore0.31754817
89Jamaica0.274638
90Oman0.25248312
91Iraq0.25221995
92Cameroon0.25207764
93Azerbaijan0.25189425
94Gabon0.243355
95Burkina Faso0.2265244
96Pakistan0.2119103440
97South Africa0.216336123
98Somalia0.2167131
99Georgia0.215828
100Afghanistan0.19246972
101El Salvador0.1744611
102Congo (Brazzaville)0.172299
103Niger0.1673635
104Kazakhstan0.14385725
105Mali0.1454426
106Paraguay0.1437010
107Kyrgyzstan0.137698
108Costa Rica0.127336
109Bangladesh0.118790175
110Togo0.111239
111India0.1396991323
112Guatemala0.168817
113Sudan0.159241
114Sierra Leone0.11558
115Jordan0.094609
116Thailand0.08296654
117Haiti0.07858
118Ghana0.06216918
119Guinea0.0615867
120Cote d'Ivoire0.06136215
121Senegal0.0611159
122Chad0.0611710
123Nicaragua0.05143
124Nigeria0.04238885
125Congo (Kinshasa)0.0467433
126Kenya0.0443522
127Libya0.04633
128Uzbekistan0.0321189
129Sri Lanka0.037057
130Tanzania0.0348016
131Taiwan*0.034326
132Venezuela0.0334510
133Zimbabwe0.03344
134Zambia0.021193
135Malawi0.02383
136Ethiopia01333
Información de la Universidad John Hopkins (https://coronavirus.jhu.edu/map.html)