Propósitos de año nuevo

By |2018-05-28T09:33:30+00:00diciembre 11, 2017.|En voz alta|

En un par de semanas estaremos recibiendo el año nuevo y el aire ya se encuentra impregnado del espíritu especulativo y esperanzado que caracteriza cada cambio calendario.

Las portadas de revistas y los pasillos de oficinas ya comparten consejos para cumplir los deseos del próximo año y, por supuesto, este blog no será la excepción. Evidentemente aquí no encontrará consejos “peculiares” tales como usar prendas de determinado color o, dios nos perdone, sandeces como la ley de la atracción.

En lugar de supercherías como esas, mejor os comparto mi herramienta de planeación, que me ha dado buenos resultados y que probablemente a usted también le será de utilidad porque depende de dos cosas completamente terrenales y que están al alcance de cualquier persona dispuesta a esforzarse un poco: perspectiva y método.


Descarga aquí: 

Plantilla Plan de Desarrollo Personal
(96.2 KB)


Desarrollé la herramienta basándome en los Objetivos Educativos del Movimiento Scout propuestos por la Oficina Scout Interamericana, así como en la lectura de autores diversos, entre ellos: David Allen,  Stephen CoveySimon Sinek y Leo Babauta (a este último no lo recomiendo).

Consiste en un archivo excel que está diseñado para realizar una planeación personal basada en la construcción de una narrativa, de una idea de sí mismo, más que de un modelo clásico de “éxito” basado exclusivamente en la acumulación de dinero o de bienes.

La primera página invita al usuario a adquirir perspectiva de sí mismo, mediante un ejercicio de  autoreflexión. Para ello se sugiere utilizar las siguientes áreas de crecimiento como referencia para plantear un camino de desarrollo personal:

  1. Afectividad
  2. Carácter
  3. Corporalidad
  4. Creatividad
  5. Espiritualidad
  6. Sociabilidad
  7. Profesionalismo

A diferencia de otros métodos de planeación que casi siempre terminan buscando obtener algo (dinero, objetos o títulos), aquí se invita al usuario que se desarrolle una descripción (visión) de cómo se desea SER al finalizar la vigencia del plan.

Plantear nuestra ruta de vida en función de la “sustancia” de nuestro Ser y no de los bienes que acumulamos nos proporciona un “¿Por qué?” trascendente y, por lo tanto, nos genera mayor motivación para el cumplimiento de nuestras metas.

Al pensar en la visión se recomienda que el usuario se pregunte ¿cómo quiero que las personas piensen de mí al finalizar el plan? ¿Mis acciones y palabras reflejan ante ellas el esquema de valores que he asumido para mí? ¿la narrativa es consistente con mi vida cotidiana?

Posteriormente, se proporciona un espacio para establecer objetivos anuales por cada área de crecimiento personal. En cada uno de estos espacios se puede realizar una actualización periódica del cumplimiento del plan.

Para la redacción de los objetivos se recomienda seguir la metodología S.M.A.R.T. (tan ampliamente descrita en internet que no vale la pena repetir aquí su utilidad). Con la salvedad de que el margen temporal de todos los objetivos será el 31 de diciembre del año planeado. A tal propósito, recordemos que se trata de objetivos destinados a construir nuestro SER por lo que, en principio, dar una fecha de caducidad específica durante el año no es necesario, a lo mucho se recomienda que se visualice en semestres para llevar un mejor control.

Además, no dar una fecha demasiado específica a cada objetivo nos permite trabajar con ellos en el momento más oportuno a lo largo de un año. En los momentos de duda o procrastinación, bastará una vista rápida a la matriz para encontrar algo en qué centrar nuestras energías.

En las siguientes hojas del archivo se comparte una matriz de seguimiento semanal de metas y algunas métricas importantes. Se espera que el usuario destine un día de la semana (normalmente el domingo) para planear cuáles son los objetivos que desea trabajar durante los próximos seis días (lunes a sábado) y establezca resultados claves para la semana. Dichos resultados deben ser consecuencia de acciones físicas concretas.

Si bien, en este espacio también se pueden incluir cuestiones importantes de nuestra vida diaria(como instrucciones especiales del jefe o trabajos escolares), es preferible procurar centrarse en las acciones físicas, claras y concretas que nos llevarán al cumplimiento de los objetivos planteados para el año.

A propósito de las tareas cotidianas que no son relevantes para el cumplimiento del plan, por ejemplo: “enviar un correo a Susana de recursos humanos”, es mejor usar otras alternativas. En el caso de trabajos en equipo o de proyectos recomiendo: Wrike o Asana. Si trabaja mayoritariamente solo pude usar Remember the Milk. En cualquiera de los casos, una lectura que agradecerá hacer estas vacaciones invernales es: Getting things done.

Finalmente, la herramienta también permite realizar revisiones mensuales a fin de identificar zonas de oportunidad y hacer los cambios que se consideren necesarios.

 

“El hombre constructor de sí mismo”.